Esta tarde han entrevistado en el programa ‘La ventana’ de la Cadena Ser a Marisa Florez, editora gráfica del diaro El País,  en relación a la portada con la que ha amanecido hoy este periódico. La noticia a la que hace referencia la portada es la visita de Sarkozy y su esplendorosa primera dama a este, nuestro país. Lejos de encontrarnos al galo bajito y respondón estrechando la mano del Rey o repartiendo besos entre la monarquía, la portada de la discordia muestra los culos cuerpos de medio lado de la avispada Carla Bruni y la (mira-dos-veces-para-verme) princesa de Asturias Letizia Ortiz subiendo las escaleras del palacio de la Zarzuela.

La cuestión que le planteaban a la srta. Florez era doble; por un lado qué tenía esa fotografía de noticia como para ser portada y por otro por qué precisamente esa imagen y no otra (quizás desde otro ángulo…). A la primera cuestión, la editora, entre varios argumentos para defender el retrato, ha alegado que antes de la visita la sra. Bruni expresó su deseo de reunirse con doña Letizia, a lo que al parecer por motivos de protocolo se le dijo que no, por lo que quizás esa relación/imagen de ambas era noticia. ¿La gripe porcina, la crisis económica? Según esta señora ‘no había nada nuevo, por lo que no era relevante para sacarlo en portada’.

La molla de la cuestión viene con la segunda pregunta; por qué esa imagen. Algunos comentarios sugerían sexismo, otros morbo y prácticamente todos provocación. ¿Por qué? Bueno, creo que es evidente…

Con portadas así todos compramos periódicos. Portada de El País 28/04/09

Con portadas así todos compramos periódicos. Portada de El País 28/04/09

Ale, ahí va la noticia:unos cuerpos bien ceñidos, marcando formas que dejan volar a la imaginación. La srta. Florez se defendía diciendo que la fotografía es ‘como un cuadro’ y que no puede decirle a quién la vea lo que tiene que opinar. A ella personalmente le parecía prácticamente una obra de arte, por lo que no entendía el por qué de la polémica (claro, claro, claro..). Gemma Nierga, directora del programa, le hacía, con otras palabras, la siguiente reflexión a la editora; ‘Si las mujerzuelas que subían las escaleras hubieran sido algo más hermosonas, ¿habríais elegido esa fotografía para la portada?‘ Evidentemente la respuesta ha sido algo así como un ‘por qué no’ que a mi, personalmente, no me ha sonado demasiado convincente.

Anuncios